Juan Manuel Grijalvo - El ferrocarril de Sóller

 

Dedicado a David Berry

The Soller Railway in Majorca (original inglés)

Die Sóller Eisenbahn in Mallorca, versión alemana de C. H.

Versió catalana revisada per na bea puig

(Ultima Hora, "FDS" de 21 y 28 de septiembre de 2001)

 

 

No sé si ha estado usted en Mallorca Si ha ido, quizá haya hecho algún viaje en el ferrocarril de Sóller. De los ocho millones de turistas que visitan Mallorca cada año, un millón lo hace. Ya ve usted que debe ser uno de los grandes atractivos de la isla. Y con todo merecimiento. Mallorca tiene paisajes hermosos en abundancia. Pues bien, esta línea atraviesa sin prisa algunos de los más bellos. La cosa es que vaya usted a pasar el día en Sóller, donde puede tomar un auténtico tranvía de principios del siglo XX para bajar al puerto y degustar las especialidades de los numerosos restaurantes que lo rodean. Suena apetecible, y lo es.

Sóller está en un valle de la sierra de Tramuntana, separado de la llanura central de Mallorca por montañas muy respetables. Hasta el siglo XIX, era más fácil ir a Palma por mar que por una carretera empinada y llena de curvas. De manera que si los Sollerics tenían que embarcarse para ir a cualquier sitio, ya les daba igual ir a Barcelona, a Francia o al Caribe. Aún hoy tienen peculiaridades, porque su mundo era - y es - distinto del de la gente que vive a unos pocos kilómetros, al otro lado de las montañas.

 

 

Cuando los ferrocarriles ofrecieron un medio para superar este aislamiento, Jeroni Estades emprendió la tarea de promover una línea nueva. Quería hacerla pasar por el vecino valle de Valldemosa, que tiene unos paisajes que cortan la respiración. Esa parte de la isla ha sido uno de los destinos turísticos más visitados de Mallorca desde hace más de un siglo. Allí vivieron su famoso romance George Sand y Chopin. Pero los escándalos no suelen empañar el atractivo de un sitio... más bien al contrario. El Archiduque Luis Salvador de Austria, el escritor inglés Robert Graves y otras muchas celebridades han venido a Valldemosa y Deià a vivir, o de vacaciones.

Pero la línea era muy cara de construir. Estades no pudo encontrar fondos suficientes para financiar su maravilloso plan. Los posibles usuarios preferían un trazado más directo, que implicaba un túnel de 2.857 metros y otros de menor longitud. Formaron una sociedad y en Sóller prácticamente todo el mundo compró acciones.

La construcción del ferrocarril comenzó en 1907 y fue inaugurado en 1912. Naturalmente, la tracción era a vapor. La estación de Sóller es probablemente la más antigua del mundo. Se trata de una mansión noble de piedra, construida en 1606, y reformada para su nuevo uso. Y tenía un buen hotel y un restaurante.

 

 

En 1913 la Compañía inauguró un tranvía eléctrico con 4.868 metros de recorrido para unir la ciudad y el puerto. Nadie recuerda por qué se les ocurrió hacer un tranvía, cuando podían haberse limitado a prolongar el ferrocarril. Ahora sólo podemos felicitarnos por su decisión, pues nos da la oportunidad de hacer un delicioso viaje combinado en ferrocarril y tranvía de época.

Cuando pasó el primer entusiasmo, los pasajeros se fueron dando cuenta de que el humo, las chispas y la carbonilla hacían bastante incómodo el trayecto, especialmente en los túneles. Tan pronto como fue posible electrificar el ferrocarril, el Sr. Estades se puso a trabajar para conseguir esta mejora tan deseable. El nuevo servicio fue inaugurado en 1929.

 

 

Si los Sollerics ya estaban bastante contentos con su tren, puede imaginarse usted su alegría cuando se ahorraron lo de tragar humo en los túneles. Y la línea, por supuesto, se volvió mucho más fácil de gestionar. El vapor está muy bien en las llanuras, pero trepar por cuestas empinadas con calderas pequeñas y trenes bastante pesados nunca fue una tarea fácil.

En la Península, los trenes sufrían la competencia de los vehículos de carretera. La solución era invertir más en el tren, pero lo que se hizo fue... cerrar las líneas "deficitarias". En los años 30 la red ya se estaba concentrando en manos de cuatro compañías. La guerra civil fue un desastre para los ferrocarriles. Cuando acabó, todas las líneas de vía ancha fueron nacionalizadas y fusionadas en una sola compañía, la "Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles", o RENFE.

A las compañías privadas que explotaban líneas de vía estrecha las dejaron seguir adelante, para vivir o morir por sus propios medios. Una por una, fueron abandonando sus concesiones. El Estado creó la empresa FEVE (Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha), para mantener en marcha algunas líneas de interés estratégico y liquidar las demás. Pero los automóviles, los autobuses y los camiones habían privado de ingresos a las compañías, que no pudieron mantener las infraestructuras en unas condiciones aceptables. Necesitaban muchísimo dinero para restablecer unos mínimos de seguridad. Como las inversiones se hacen para obtener beneficios a corto, medio o largo plazo, era una causa perdida.

En Mallorca las cosas fueron por el mismo camino. La red, que en tiempos fue importante, sufrió un hachazo tras otro hasta quedar reducida a dos líneas. El Estado salvó la de Palma a Inca. Después ha sido transferida al Govern Balear. Su futuro aparece despejado. La sección de Inca a Sa Pobla ha sido reabierta. Hay planes para recuperar varias líneas y construir otra de nueva planta en la costa Sureste. El tiempo lo dirá.

Y la segunda excepción entre tantas historias tristes ha sido el ferrocarril de Sóller. Hubo una época mala; los camiones se quedaron el negocio de mercancías, y el tráfico local nunca fue muy intenso. De todas formas, para cuando abrieron el túnel de carretera, la línea estaba firmemente establecida como atracción turística por sus propios méritos. De manera que la Compañía planea pedir una prórroga de la concesión, que caduca en 2006. Esperemos que se la den. Las administraciones públicas no son más eficaces por principio que las privadas. Ni viceversa. Pero la Compañía ha venido explotando la línea con razonable éxito desde hace cosa de un siglo. Y ya sabe usted que "si no está roto, no lo arregle".

La Compañía tiene planes para mejorar el material rodante. Ha comprado tranvías para reforzar los veteranos de la línea del Puerto. Afortunadamente, no son nuevos: vienen de Lisboa, cuya red tiene aproximadamente el mismo ancho de vía y voltaje. Con unas pequeñas adaptaciones, estos excelentes trepadores añadirán gracia y músculos al servicio. Esperemos que la Compañía mantenga los originales en servicio mientras sea posible, porque son una fiesta para los amigos del ferrocarril. No es tan fácil encontrar tranvías de antes de la Primera Guerra Mundial en funcionamiento.

Los datos para escribir el presente texto los he sacado del enciclopédico trabajo "Automotores españoles (1906-1991)" de Javier Aranguren, y de los maravillosos libros de Manolo Maristany (o Manuel Maristany, como le conocen algunos...), "Carrilets de España y Portugal" y "Prodigioso tren de Sóller", éste último con excelentes fotografías de Josep Miquel.

juan_manuel@grijalvo.com

 

 

The Soller Railway in Majorca (original inglés)

Die Sóller Eisenbahn in Mallorca, versión alemana de C. H.

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