PDSTIB - Recuperar el transporte público, mejor para todos
Proyecto - Octubre de 2002
En el transporte aéreo, la intervención del Govern en el marco del Plan Director ha de tener forzosamente una orientación distinta a la de los restantes modos que entran en el ámbito del Plan. Se trata de un modo que es ampliamente predominante en su espacio natural de demanda, y que en principio no afronta problemas de rentabilidad en su explotación.
Los problemas de este modo se encuadran, a su escala relativamente modesta y sin una especial virulencia, en el extenso panorama internacional del deterioro de muchos servicios públicos que fueron desregulados y privatizados a lo largo de la década de los noventa, y que han acabado perdiendo calidad y prestaciones por efecto de una apertura a la competencia mal planteada. El deterioro de los servicios aéreos interinsulares en Baleares sería, en cierto sentido, una pequeña expresión local de los costes de la desregulación. En el sector internacional del transporte, el caso paradigmático de ese tipo de situaciones ha sido el de los ferrocarriles británicos, que tras haber sido durante un siglo y medio un verdadero modelo mundial, cayeron en poco más de una década en un estado caótico del que aún tardarán largo tiempo en salir.
La situación de los transportes aéreos interinsulares de Baleares no alcanza ni lejanamente esas cotas de dramatismo. De hecho, el sistema funciona globalmente en términos bastante razonables. La puntualidad es elevada, favorecida por el hecho de que los pasillos aéreos que se utilizan están al margen de los saturados pasillos troncales europeos. El servicio es correcto, y toda la cadena de gestión aeroportuaria presenta una eficiencia elevada, al formar parte de una de las maquinarias de transporte aéreo más potentes y avanzadas de Europa, como es la de las Islas Baleares, capitaneada por el aeropuerto de Son Sant Joan.
Sin embargo, la presión que la competencia
ejerce sobre las operadoras, puede estar obligándolas a practicar políticas
de incremento de la ocupación restringiendo la oferta. Esta ha sido quizá la
principal consecuencia de la desregulación aérea en todo el mundo, y probablemente
se está registrando también en Baleares, con los agravantes de que los aviones
pequeños mayoritariamente utilizados en la actualidad son más rígidos que los
grandes frente a situaciones de saturación o desbordamiento de la oferta, y
de que entre las islas prácticamente no existen medios de transporte alternativos.
La situación del transporte aéreo interinsular
en Baleares hay que interpretarla en su propio contexto socioeconómico y territorial.
Si se tratara de una pequeña red regional en algún territorio europeo que dispusiera
de otras alternativas de transporte, una calidad como la del sistema aéreo interinsular
de Baleares probablemente alcanzaría una calificación estándar, y no sería considerada
como un problema.
Pero la red de Baleares tiene un importante
componente estratégico y su óptimo funcionamiento es vital para Baleares. La
red interinsular presta servicio a un archipiélago turístico, densamente poblado,
con una economía muy dinámica, y que hoy por hoy carece de otras alternativas
de transporte. La Comunidad Balear no puede aceptar que se esté resintiendo
la calidad del medio básico de comunicación entre las islas en función de la
rentabilidad dos líneas cuyas magnitudes operativas son prácticamente marginales
en el negocio global de las grandes compañías aéreas que las gestionan. Las
consecuencias en materia de deterioro de la cohesión y de la articulación territorial
y social de Baleares pueden ser mucho más graves que cualquier posible desajuste
contable en la explotación del servicio. Los artífices de la desregulación y
la privatización aéreas en España cometieron el error de no percibir que la
especificidad de los servicios interinsulares de Baleares en el contexto de
la aviación comercial española recomendaba aplicarles un tratamiento especial.
El presente Plan Director propone una
serie de parámetros mínimos de calidad cuyos contenidos se sintetizan a continuación,
y cuyo cumplimiento debe ser exigible en todo momento al sistema de transporte
aéreo interinsular en Baleares. El mejor modo de cumplir estos parámetros debe
ser objeto de discusión en una Comisión de Trabajo sobre los Transportes Aéreos
Interinsulares en Baleares (CTTAIB), en la que participen Govern, AENA, compañias
operadoras, y otros interlocutores que se estime pertinente. Si en el seno de
esta Comisión no se alcanzase el compromiso necesario para garantizar esos mínimos
de calidad, o si el seguimiento posterior del sistema demostrase el incumplimiento
de los mismos, el Govern instará la Declaración de Obligación de Servicio Público
y hará cuanto esté en su mano para conseguirla.
OBJETIVOS DE CALIDAD DEL TRANSPORTE AÉREO INTERINSULAR
EN LAS ISLAS BALEARES
Objetivos de capacidad
- una ocupación del 95% en más de dos vuelos seguidos.
- una ocupación del 95% en más de la mitad de los vuelos de un dia.
- una ocupación media diaria del 90%.
- una ocupación media semanal del 85%.
- una ocupación mensual del 80%.
Objetivos de continuidad
Objetivos de regularidad
Objetivos de flota
Objetivos de tarifas
Interesa señalar, por último, que las exigencias de calidad arriba señalada corresponden a la situación actual, de amplio predominio del modo aéreo en las conexiones interinsulares de viajeros en Baleares. Es de esperar que el reequilibrio modal que persigue el presente Plan Director se alcance merced a una mayor interrelación entre las islas, de modo que el incremento global de la demanda interinsular se obtenga fundamentalmente por recuperación de tráficos peninsulares. No obstante, si del proceso de reequilibrio se derivara alguna reducción de la demanda en el sector aéreo, las exigencias de calidad anteriores serán revisadas.
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12.1. La intermodalidad, clave de la eficiencia del transporte público...